martes, 12 de abril de 2016

Origen de la vida: un cometa artificial contiene la pieza que faltaba

El procesado con radiación ultravioleta de hielos precometarios (izquierda) reproduce la evolución natural de los hielos interestelares observados en nubes moleculares (a la derecha, los Pilares de la Creación), conduciendo a la formación de moléculas de azúcar. Crédito: L. Le Sergeant d'Hendecourt (CNRS) / NASA, ESA, and the Hubble Heritage Team (STScI/AURA).
 
Un equipo de investigadores ha demostrado por primera vez que la ribosa, un azúcar que es uno de los constituyentes del material genético de los organismos vivos, puede encontrarse en hielos cometarios. Para alcanzar este resultado, los científicos del Instituto de Química de Niza (Francia) llevaron a cabo un análisis muy detallado de un cometa artificial creado por sus colaboradores del Instituto de Astrofísica Espacial. Junso con otros equipos, incluyendo el del sincrotrón SOLEIL, proponen el primer escenario realista para la formación de este componente clave que nunca había sido detectado en hielos de cometas o asteroides hasta ahora. Su descubrimiento arroja nueva luz sobre la aparición de la vida en la Tierra.


El material genético de todos los organismos vivos de la Tierra, así como de los virus, está constituido por ácidos nucleicos, el ADN y el ARN. El ARN, que se considera más primitivo, se piensa que fue una de las primeras moléculares características de la vida que apareció en la Tierra. Los científicos se han preguntado durante mucho tiempo acerca del origen de estos compuestos biológicos. Algunos piensan que la Tierra fue sembrada por cometas y asteroides que contenían los constituyentes básicos necesarios para formar estas moléculas. Y de hecho se han encontrado ya varios aminoácidos (los componentes de las proteínas) y bases nitrogenadas (uno de los componentes de los ácidos nucleicos) en meteoritos y en cometas artificiales producidos en laboratorios. Sin embargo, la ribosa, el otro componente clave del ARN, nunca había sido detectado en materia extraterrestre o creada en laboratorio bajo condiciones "astrofísicas". Ahora, simulando la evolución del hielo interestelar que compone los cometas, los equipos de investigadores franceses han obtenido ribosa con éxito, un paso clave para comprender el origen del ARN y, por tanto, de la vida.

Como primer paso, se creó un cometa artificial reflejando una composición representativa de los cometas con una mezcla de agua (H2O), metanol (CH3OH) amoníaco (NH3) en una cámara de alto vacío a -200ºC. Los científicos simularon la formación de granos de polvo cubiertos de hielo y este material fue sometido a radiación ultravioleta, como ocurre en las nubes moleculares donde se forman estos granos. La muestra fue templada hasta la temperatura ambiente, como ocurre en los cometas cuando se acercan al Sol. Al analizar con mucha precisión su composición química fueron detectados varios azúcares, incluyendo la ribosa. Su variedad y abundancias relativas sugieren que se formaron a partir de formaldehído, una molécula que se encuentra en el espacio y en los cometas y que se forma en grandes cantidades a partir del metanol y el agua.http://observatori.uv.es/

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